martes, 30 de abril de 2013

Viaje a Madrid




Mi última aventura con los alumnos de 4º ESO ha sido el Viaje fin de etapa a Madrid. Una experiencia genial durante los días 22, 23 y 24 de Abril. Junto a un grupo de 25 chic@s y 2 compañeros he compartido  momentos de risas, de nervios, de cansancio, de DESCONCIERTO.

Durante el día hemos realizado visitas a algunos de los monumentos y lugares más representativos de la ciudad y sus alrededores como el Palacio Real, el Museo del Prado o El Escorial. Aunque a ellos lo que más les gusta es el Parque de atracciones y el Santiago Bernabéu. Por las noches…. mejor no hablemos de las noches, solo diré que no he dormido suficiente.

Todos los momentos vividos han sido especiales, los trayectos en el autobús, los paseos después de cenar por el centro de Madrid, en todos la convivencia entre alumnos y profesores ha sido muy buena.

A todos muchas gracias.




Greguerías, representación de La casa de Bernarda Alba

La experiencia de representar la lectura obligatoria del primer trimestre nos resultó tan provechosa y entretenida que en el segundo hemos vuelto a hacerlo. Pero esta vez algo más serio, aunque las risas no han desaparecido. Ahora ha tocado representar La casa de Bernarda Alba, una de mis obras favoritas. Al principio los chicos estaban algo reacios, no les gustaba mucho la temática, pero al final la han leído varias veces y una de ellas en el salón de actos. Durante tres días las alumnas asumieron perfectamente sus papeles, se vistieron de riguroso luto y empezó la función. Os dejo algunas fotos de la representación.





Explicar los movimientos de vanguardia es siempre divertido e interesante, los alumnos se sorprenden al analizar los temas de textos futuristas, dadadistas, cubistas…. El trabajo esta vez ha consistido en que ellos realicen sus propias creaciones, con las que se ha decorado la clase.






Vanguardias y generación del 27



Lectura de Don Juan Tenorio. José Zorilla


En el primer trimestre trabajamos el Romanticismo y entre los autores que estudiamos estaba José Zorrilla, del que leímos su famosa obra Don Juan Tenorio.  Tras varios días realizando la lectura de la obra en  clase, nos trasladamos al salón de actos para dramatizarla. Al principio los alumnos se sorprendieron un poco, no se atrevían pero finalmente representaron los fragmentos más conocidos. La experiencia resultó muy gratificante tanto para los alumnos como para mí. Espero poder repetirla con otras lecturas a lo largo del curso.